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Cómo hacer tus propias toallitas húmedas o baby wipes en casa.

29 May
Mis toallitas húmedas hechas en casa.

Mis toallitas húmedas hechas en casa.

Los venezolanos sabemos que los tiempos actuales son muy retadores, complejos, difíciles. Una gran cantidad de productos, incluyendo alimentos, medicinas y productos de primera necesidad cada vez se hacen más difíciles de conseguir e incluso muchos han desaparecido del mercado.  Las sustituciones están a la orden del día.

Sin embargo, si hay algunas alternativas. Aquí les presento mi receta para elaborar toallitas húmedas o baby wipes en casa, con pocos ingredientes y fáciles de conseguir. Todos estos ingredientes se consiguen, o bien en supermercados, o en farmacias como Locatel y Farmatodo. O en cualquier farmacia que preparen fórmulas.

Ingredientes:

  1. Un envase con tapa hermética o un envase vertical de toallitas que puedas reusar. Yo usé un envase plástico de helado.
  2. Un rollo de toallas Scott Duramax sin fragancia. Si no estás en Venezuela, busca unas toallas de papel de cocina reusables de muy buen calidad (las toallas de papel regulares no funcionan).
  3. Una taza y un cuarto de AGUA DESTILADA.
  4. Una cucharada generosa de GLICERINA líquida. Se consigue en farmacias.
  5. Una cucharada de aceite de coco o aceite de almendras. También se consigue en Farmacias.  También puedes usar aceite de girasol (del comestible) e incluso aceite de oliva como ultima opción.
  6. Una cucharadita de jabón líquido para bebés o champú.
  7. Una cápsula de vitamina E (opcional).
  8. Alcohol etílico (también conocido como alcohol absoluto, acohol extrafino o alcohol de laboratorio). También puedes usar alcohol isopropílico (que probablemente ya tienes en tu botiquín de primeros auxilios). Cantidad necesaria.

Instrucciones:

El envase y todos los utensilios a utilizar deben ser lavados y esterilizados. Se lavan bien y se rocían muy bien con alcohol. Dejar secar.

Con un cuchillo bien afilado corta la toalla de papel Duramax por la mitad. Te quedarán dos medios rollos. Usarás solo uno, el otro lo puedes guardar para hacer más cuando se te acaben tus wipes. Con cuidado remueve completamente el centro de cartón de la toalla, “pesca” la última toallita del centro del rollo y déjala un poco levantada. En la fotografía puedes ver que este paso es importante para que puedas sacar tus toallitas con facilidad una vez preparadas.

En una olla o recipiente de plástico o refractario calienta muy bien el agua destilada. Puedes usar el microondas. Calentar SIN llegar a hervir, sólo bien caliente. A esto agregar en el mismo orden e ir removiendo: la glicerina, el jabón líquido, el aceite y el contenido de la cápsula de vitamina E (opcional). Vacía este líquido en el recipiente para tus wipes que ya tienes preparado. Introduce el rollo de toalla dentro del recipiente con la preparación, tápalo y deja que absorba muy bien el líquido. Puedes darle vuelta una o dos veces para asegurar que se absorba bien.

¡Listo! ya tienes tus toallitas húmedas preparadas.

Es importante notar que esta preparación debe usarse en una semana, o mantenerse en la nevera para que dure más tiempo. De lo contrario le pueden salir hongos. También puedes sacar las toallitas que vas a usar para el día y ponerlas en una bolsita sellada tipo Ziplock mientras el resto de la preparación queda en la nevera. Así te aseguras que las toallitas estén siempre frescas y a temperatura ambiente.

Cabe notar que sale muy económico prepararlas de esta manera, ya que a pesar de que la inversión inicial en ingredientes es un poco más alta que comprar un paquete de toallitas de la tienda, éstos te rendirán para MUCHAS toallitas y no tienes que preocuparte por la escasez del producto.

Consejos del pediatra y de la abuela para la ropa del recién nacido

3 Abr
baby
Cuando mis hijos (ya crecidos) nacieron, ambos pediatras (distintos en cada caso) y las abuelitas me dieron varios consejos sobre la preparación de la ropa para el bebé recién nacido. ¡Y básicamente los 4 coincidían en todo!.
Aparte, luego de tantos años leyendo e instruyéndome sobre el tema cosmético, dermatológico y químico en general, entendí las razones detrás de todo y tengo algunas cosas extra que aportar a los consejos del pediatra y de la abuela. Estos son:
  1. Hay que lavar toda la ropita, frazadas, sabanas, etc. que estarán en contacto con la piel del recién nacido antes de que nazca. No sabemos qué tipo de tratamiento recibió ese tejido, si ha estado en contacto con polvo, con ambientes contaminados, etc. durante su fabricación, almacenamiento, transporte, etiquetado, etc. 
  2. El lavado debe hacerse con agua (hervida o mineral de preferencia) y un detergente suave o jabón natural. En nuestra economía actual Venezolana me parece que la única alternativa que tenemos es la del jabón Las Llaves, conocido como jabón azul. Sin embargo yo recomiendo que el jabón escogido sea jabón Las Llaves original sin fragancias. ¿Las razones? últimamente han salido varias barras de jabón para lavar de distintas marcas que son principalmente barras de detergente mezclado con jabón y no jabón puro. La fragancia que contienen estos productos tampoco es recomendable para el recién nacido, siempre quedan residuos en la ropita.ropa al sol
  3. En el enjuague no se deben usar suavizantes para ropa ni toallitas suavizantes o dryer sheets. Estos productos dejan un rastro de químicos en la ropa para suavizarla, incluidas fragancias. Sin embargo, si no se usa suavizante, algunas prendas pueden salir del lavado un poco tiesas o rasposas y definitivamente para la ropa del bebé no suena muy agradable. Esto por lo general se debe a que el PH básico de los jabones y detergentes “eriza” las fibras de las telas. Un sustituto BUENISIMO del suavizante y que todos tenemos en casa es el vinagre blanco. El vinagre baja el PH del agua de enjuague haciéndolo mas ácido y suavizando las fibras. Y la ropa NO HUELE a vinagre, lo prometo. Se usaría en igual o menor cantidad que hubieses usado suavizante. Yo aún lo uso.
  4. No usar cloro ni blanqueadores. Esta es un poco obvia pero a veces la gente inventa.
  5. Preferiblemente toda la ropa del recién nacido debe ser de fibras naturales como algodón. Aún recuerdo la cara de HORROR del pediatra cuando vio la hermosa, pero muy hecha de rayón, primera cobijita tipo polar o fleece que usó mi hijo apenas sacado del retén. Muy linda, ¡¡pero mejor feita que sintética!!
  6. La ropa de mamá debe tener un tratamiento similar. Y mamá debe abstenerse de usar perfumes o cremas con fragancia.
  7. Otro consejo de mi madre: forra las gavetas con papel de seda azul. Esto es porque la mayoría tenemos gavetas de madera y esto evita que pequeñas astillas o residuos de aserrín queden atrapados en la tela. El color azul también ayuda a que la ropa mantenga su color y no se amarillente.
  8. El ultimo consejo fue de mi madre: “plancha la ropita”. Esta fue mi expresión cuando me lo dijo–> O.O “¿que planche qué? ¿si el bebé no necesita estar planchado?”. Años más tarde entendí la razón detrás del consejo: el calor de la plancha por un lado ayuda a suavizar las fibras de la ropa y por el otro, la “esteriliza” matando cualquier hongo, bacteria, polen, espora o bicho que pudiera haber quedado por cualquier razón. Aparentemente esto era un DEBER cuando se lavaban los pañales de tela en su época. Se entiende.

¿Cómo hacer suavizante para ropa casero?

13 Ago

Yo hago varios productos de limpieza para mi uso en casa. En general son bastante fáciles de hacer, pero se debe tener la materia prima que normalmente sólo venden en laboratorios y casas especializadas, además se debe tener ciertos conocimientos básicos de la materia.

El suavizante para ropa confieso que es uno de los que no utilizo regularmente, ya que he tenido malas experiencias con algunas marcas comerciales que me han manchado ropa (tanto blanca como oscura) incluso cuando he diluido el suavizante antes de agregarlo a la lavadora. Sin embargo, es casi imprescindible para las toallas, sábanas y otras prendas que pueden salir acartonadas o ásperas de la lavadora. Sin mencionar que no hay nada mejor que acostarse en unas sábanas recién lavadas y perfumadas, o arroparse con una toalla suavecita y perfumada.

Recientemente conseguí en la internet varias recetas de suavizante para ropa hecho a base de productos que ya tenemos en casa, así que no es necesario “meterse un puñal” de química, como decimos en Venezuela. Hice una combinación de las dos recetas que más me gustaron y es la que comparto hoy.

Es importante indicar que ya he usado este producto y ¡¡¡FUNCIONA!!!. Me tomé el trabajo de investigar algunas de las razones por las cuales funciona y que indico al final del texto.

Esta es la receta:

6 partes de agua destilada (es recomendable el agua destilada, pero yo usé agua mineral embotellada y funciona por el momento).

3 partes de vinagre blanco.

2 partes de acondicionador para el cabello.

1/4 de parte de bicarbonato de sodio

Instrucciones:

En un recipiente al menos 3 veces más grande de lo que requiere el volumen de la formula (ya verán por qué) agregar el agua muy caliente, pero sin que esté hirviendo. Aproximadamente 80ºC si tienes un termómetro apropiado para medir la temperatura. En el agua disolver  el acondicionador para el cabello mezclando bien. No es necesario batir, no queremos espuma. Yo usé un acondicionador que tenía en casa sin usar porque no me gustó cómo dejaba mi cabello, pero para esta receta funciona perfectamente. Si lo vas a comprar, busca un acondicionador económico.

A esta mezcla agregamos el vinagre blanco. Dejamos enfriar un poco. Ahora viene la parte buena: agregar el bicarbonato de sodio.

Cuando agregues el bicarbonato tendrás un volcán instantáneo en tu recipiente. Es por esto que usar un recipiente GRANDE es muy importante, no queremos que se derrame el contenido. Esto pasa porque entre el vinagre y el bicarbonato ocurre una reacción química que más adelante detallo.

Ya con esto tienes tu suavizante para la ropa listo. Yo lo coloqué en el mismo recipiente del suavizante que se me había acabado recientemente y uso la misma taza medidora que trae en la tapa. Sólo recuerda agitarlo antes de usar. Ya lo he probado y FUNCIONA, se los garantizo.

Si prefieres (y si lo puedes pagar, porque no es económico), puedes agregar algunas gotas de aceite esencial de tu preferencia para agregar más fragancia. Yo encuentro que el acondicionador para el cabello ya aporta fragancia, aunque no es suficiente para que la ropa salga bien perfumada de la secadora, por el contrario es un aroma muy sutil.

Ahora lo prometido. ¿Por qué funciona?.

VINAGRE. Se dice que el vinagre blanco es maravilloso para la ropa porque ayuda a preservar los colores, reduce la electricidad estática en los tejidos, ayuda a eliminar algunas manchas y además limpia los restos de detergente del lavado. Pero no queremos que nuestra ropa huela a vinagre, por eso se complementa con otros ingredientes.

ACONDICIONADOR. El acondicionador para el cabello aporta hidratantes, emulsionante y surfactante suave. Este producto elimina la electricidad estática en la ropa y añade pequeñísimas cantidades de lubricantes e hidratantes al tejido y por eso se siente (tanto el cabello como la ropa) más suavecita. La mayoría de los acondicionadores contienen glicerina, aceites naturales, aceite mineral y otros humectantes que son buenos para el cabello y (aparentemente también) para la ropa. Se agrega al agua caliente para que pueda disolverse bien, de lo contrario quedarán grumos.

BICARBONATO. Por último y no menos interesante, el bicarbonato de sodio al contacto con el vinagre produce acetato de sodio, agua y CO2. Las burbujas explosivas que verás es el CO2 de la reacción. Me intrigaba este ingrediente así que investigué un poco y resulta que el acetato de sodio tiene varios usos industriales, pero uno muy conocido es reducir la electricidad estática en tejidos de algodón y proteger algunos colores que se utilizan para teñir ropa.

Yo no haría grandes cantidades de esta receta, porque al no agregar ninguna sustancia antioxidante ni tampoco ningún preservante a la mezcla (cosas que no conseguiríamos con facilidad ni tenemos en casa), sospecho que al cabo de varios meses pueden comenzar a crecer hongos o bacterias allí, o podría ponerse rancia la mezcla. Por lo pronto, luego de dos semanas, la mezcla que yo hice está en perfecto estado.

Entonces, allí lo tienes. Un suavizante para la ropa con ingredientes que seguro ya tienes en casa y (apuesto que si) más económico.

No olvides comer tus vegetales: vainitas

7 Jun

A mi me encantan las vainitas. Frescas. Detesto las enlatadas.

A continuación una manera de hacerlas bien fácil, ràpido y con mucho sabor.

INGREDIENTES

  • 2 tazas de vainitas frescas lavadas y picadas en trozos de aprox. 2-3 cms
  • Agua suficiente
  • 4 dientes de ajo pelados
  • 2 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
  • Hielo
  • Sal al gusto

Se ponen a hervir las vainitas en agua con sal hasta que estén de la consistencia deseada. Mientras hierven, preparar un bowl con agua y hielo. Cuando las vainitas alcancen el punto de cocción deseado, colar y colocar de inmediato en el bowl con agua helada. Esto impide que las vainitas se sigan cocinando y las mantiene con un color brillante. Colar de nuevo y colocar en el bowl para servir.

Aparte, colocar el aceite de oliva en una sartén y calentar. Cuando calienta el aceite se añaden los dientes de ajo enteros. Dejar frerir brevemente el ajo hasta que comiencen a cambiar de la textura lisa y brillante que conocemos, a una textura un poco opaca y rugosa. Notarás el aroma suave que dejan salir.

ES MUY IMPORTANTE NO DEJAR QUEMAR EL AJO. Apenas sientas que el ajo comienza a liberar el aroma, apagar el fuego de inmediato y retirarlos con un tenedor para asegurarnos que no se vayan a quemar. Si quemas los ajos, el aceite tomará un sabor un poco amargo. No queremos eso.

Tomar el aceite aromatizado con ajo y vaciar sobre las vainitas. Chequear el nivel de sal y agregar un poco más si es necesario. A mi me gusta añadir muy poca sal al agua de cocción y luego rociar las vainitas con el aceite de ajo y sal marina.

Tambièn puedes añadir una ramita de romero o de tomillo al aceite y retirar junto con el ajo, pero a mi me parecen perfectas así, sin nada más.

Listo. Rápido y facilito.

Cómo cocinar la pasta al dente y que no se pegue. Infalible

21 Mar

pasta en la ollaUn básico en la mesa de cualquier Venezolano es la pasta. Es rápida de hacer, a los niños les encanta, es nutritiva y alimenta. Se puede combinar com muchísimos otros platos. En mi cocina no falta.

A mí me tomó BASTANTE tiempo llegar a cocinarla como se debe. Todo el mundo tiene su receta o dato para que quede al dente y no se pegue. Que si ponerle aceite al agua para que no se pegue, que si lanzar la pasta a la pared y si rebota o no rebota está lista. Yo probé de todo y me harté de terminar con un mezclote de pasta demasiado blando o que se pegaba rápidamente. También hay que considerar que entre una marca de pasta a otra marca, los tiempos de cocción cambian. Influye también el tipo de pasta y el grosor de la misma. Incluso, si tienes la suerte de hacer pasta fresca, el tiempo de cocción cambia completamente.

Sin embargo, yo para evitarme inconvenientes llegué a un método infalible y por eso no me cambio de marca. Siempre compro la misma: Primor.primor_vermichelli-500x500 Normalmente compro Vermicelli que es la que más le gusta a mi familia, pero igual me funciona para cualquier otro tipo, siempre que sea marca Primor. Esta pasta requiere 12 minutos exactos de cocción para una consistencia al dente. Si usas otra marca, busca en el empaque el tiempo recomendado de cocción del fabricante. Si no se indica en el empaque, entonces tendrás que estar MUY pendiente de tu pasta (literalmente al lado de la olla constantemente) para que no se pase de cocción.

Esta es mi receta infalible, paso a paso:

  1. En una olla suficientermente grande (yo uso una olla de unos 10 litros de capacidad) poner a hervir -suficiente- agua. ¿Y cuánto es suficiente agua? preguntarán. Bueno, la pasta debe tener suficiente espacio para cocinarse. En mi caso para medio kilo de pasta, uso unos 3-4 litros de agua.
  2. Una vez que el agua hierve a borbotones (no, las burbujitas tímidas no es agua hirviendo), agregar la sal (al gusto). Esto es importante. En el agua primero va la sal y luego la pasta. No es al revés.
  3. Agregar la pasta al agua hirviendo. Una vez que toda la pasta está sumergida, remover brevemente.
  4. Acto seguido, colocar el cronómetro a 12 minutos. Si no tienes cronómetro de cocina, puedes usar el de tu teléfono celular (hoy día todos tienen uno). Si nada de lo anterior sirve, debes tomar nota de la hora exacta y estar pendiente del tiempo.
  5. Remover aproximadamente cada 4 minutos. Esto es especialmente importante con las pastas cortas (penne, fusilli, farfale, rigatoni, etc.) porque tienden a pegarse al fondo de la olla.
  6. Mientras hierve la pasta, prepara una jarra con aproximadamente 3/4 de la cantidad de agua que pusiste en la olla, pero de agua fría (a temperatura ambiente). Tenla a la mano cerca de la olla.
  7. Al llegar los 12 minutos, apagar, retirar la olla del fuego y agregar la jarra de agua fría (si, toda completica)
  8. Revuelve por ultima vez y vacía sobre un colador hasta que cuele por completo el agua. No la dejes mucho tiempo en el colador, no queremos que se seque por completo.
  9. Regresa la pasta a la olla o al recipiente donde la servirás.
  10. Opcional: si lo deseas, agrega un poco de mantequilla o aceite de oliva virgen (al gusto) y revuelve.

A esta receta llegué luego de muchos intentos fallidos y de mucha observación. ¿Por qué funciona? Creo que funciona porque la pasta, una vez que está lista, aunque la cueles, ésta sigue estando muy caliente y por lo tanto, sigue cocinándose en la olla o fuente donde la coloques. El agua fría baja sensiblemente la temperatura del contenido de la olla e impide que la pasta se continúe cocinando y se pegue entre sí. La mantequilla (o aceite) posterior ayuda en este proceso y también agrega sabor y textura.

Si tienes otra marca de pasta, sólo fíjate en el tiempo de cocción recomendado por el fabricante o de lo contrario, pon el cronómetro en 11 minutos y prueba la pasta cada minuto a partir de allí hasta que tenga la dureza y consistencia deseada.

Algunas recetas de salsa piden agregar el agua en la cual se hizo la pasta, a la salsa. En este caso yo recomendaría sacar el agua de la olla con un cucharón y reservarla, antes de agregar el agua fría.

¡Que nunca más se te pegue la pasta!

Cómo hacer la taza de té perfecta

19 Mar

Recientemente me di cuenta que ya cumplí 20 años sin tomar café. Mi gastritis crónica me obligó a hacer algunos cambios importantes a mi dieta y el más importante fue eliminar por completo el consumo de café. Y cuando digo por completo, quiero decir que puedo reconocer cuándo una taza de té ha sido hecha en una jarra que se usaba para hacer café.

 

Recientemente alguien me regaló un caramelo de café y pensé que podría con él. Una hora mas tarde la gastritis me estaba pasando la cuenta. Mi organismo está por completo libre de café y por lo tanto puedo reconocer hasta el más mínimo dejo en cualquier alimento.

 

En fin, extrañamente no ha sido sino hasta hace pocos años cuando he desarrollado un gusto por el sustituto más inmediato: el té. Además me he dedicado a investigar sobre el té, dándome cuenta de que normalmente en nuestro país no tenemos ni la más peregrina idea de qué es el té y menos de cómo preparar una buena taza de té.

 

taza de te

 

Para empezar, es importante saber que la manzanilla, tilo, malojillo y demás NO ES TÉ, son infusiones. El té es únicamente las hojas de Camelia Sinensis. Aclarado el primer punto, el segundo punto está en reconocer los diferentes tipos de té.

 

En nuestro país normalmente se consigue té negro y té verde. Su sabor es completamente diferente y la gente generalmente desarrolla preferencia por uno o por otro.

 

Independientemente de esto, una de las cosas más importantes para saber hacer una taza de té es que nunca jamás debes dejar el té infusionar por más de 5 minutos. Pasado este tiempo, la infusión toma un sabor un poco amargo, destruyendo por completo la experiencia. Estos son algunos otros tips para hacer una buena taza de té:

 

  1. No usar algua hirviendo. Contrario a lo que siempre nos han dicho, no debemos colocar nuestra bolsa de té sobre agua hirviendo  Resulta que el agua a esa temperatura quema las hojas y cambia su sabor. La temperatura ideal del agua sería de 80ºC. Sin embargo, es conveniente hervir el agua previamente para garantizar su potabilidad y esperar a que baje un poco la temperatura antes de infusionar nuestro té.
  2. Infusionar por el tiempo adecuado. Este es el tiempo durante el cual las hojas de té deben estar en contacto con el agua caliente. Cada tipo de té tiene un tiempo recomendado de infusión, que normalmente varía entre 2 y 5 minutos. Normalmente el fabricante indica en el empaque por cuánto tiempo se debe infusionar, pero si no tenemos esa información  recordemos que el tiempo de infusión no debe superar los 5 minutos en ningún caso. La mejor técnica en este caso es usar un cronómetro. Hoy día cualquier teléfono celular cuenta con un cronómetro que podemos usar para este fin.IMG_0515
  3. Las hojas de té necesitan espacio. Esta recomendación viene de la famosa casa de té Ronnefeldt. No recomiendan utilizar colador en forma de bolitas, debido a que esto no permite que las hojas se abran y se infusionen bien en el agua. A partir de esta recomendaciòn, ahora utilizo una cafetera tipo “french press”, que básicamente es una jarrita de vidrio con un colador interno que permite separar las hojas (o la borra de café, en el caso de hacer café en ella) del agua al momento de servir.

    Ronnefeldt

    Ronnefeldt (Photo credit: SimonQ錫濛譙)

  4. Se debe pre-calentar la tetera. Esta también es una recomendación de Ronnefeldt, sin embargo, no tengo ni idea de la razón. Presumo que es para proteger la tetera (en caso que esté hecha de un material que pueda quebrarse con el cambio de temperatura), pero en realidad sólo estoy adivinando.
  5. La temperatura perfecta para saborearlo está alrededor de los 60ºC. Un grupo de científicos de la University of Northumbria School of Life Sciences realizó un experimento con 285 tazas de té y muchos voluntarios, en la cual llegaron a esta conclusión. Esto me parece más bien lógico. Creo que a mayor temperatura sencillamente nos quemaríamos la lengua y no sentiremos su delicado sabor. Según el estudio, a partir de 45ºC hacia abajo, la experiencia de sabor del té se destruye completamente. Estoy de acuerdo. Otra conclusión del estudio es que añadir leche potencia los sabores del té y por esto más del 85% de los ingleses prefieren su té con leche.IMG_0514

 

Yo agregaría a estas recomendaciones:

 

  • Guardar el té en un recipiente adecuado, alejado del sol y en un sitio seco y fresco. Puede ser una cajita de madera, una lata con tapa o un frasco de vidrio. Igual que el café, el té pierde aroma y sabor si está en contacto con el aire o con el sol. Si consigue un té muy especial como los de la casa Ronnefeldt, es importante mantener el aroma y por eso mejor use un recipiente que selle por completo.
  • No utilizar una taza que previamente haya sido usada para beber café (no importa que haya sido previamente lavada), utilizar únicamente tazas de cerámica o porcelana (nunca plástico o aluminio).

 

En cuanto al añadir azúcar, limón o leche, creo que es una preferencia personal. El limón anula prácticamente todo el sabor del té, pero reconozco que es más sabroso para quien no esté acostumbrado a tomar té. En cuanto a la leche, estoy de acuerdo en que si aumenta los sabores, sobretodo si el té tiene notas dulces o avainilladas queda estupendo.

 

El único problema de conocer todo esto, es que cuando estás en algún restaurante, café o similar preguntas al mesonero si tienen té y te responde que hay manzanilla. O te dice que si hay, pero cuando le preguntas si es té negro o té verde pone cara de que le estás hablando en idioma Klingon. O si te traen una taza de agua tibia (no caliente) con una bolsa de dudoso origen ya dentro de la tacita, uno no puede sino arrugar la cara….

 

Removedor INFALIBLE de manchas para la ropa. Lo mejor: con ingredientes que tienes en casa

16 Feb

Encontré esta receta para remover las manchas en la ropa. Debo confesar que tenía mucho esceptiscismo porque he leído chorrocientas recetas caseras para sacar manchas que rara vez funcionan. Como en realidad no tenía mucho que perder y quería recuperar algunas prendas con manchitas persisentes que no querían salir con nada, lo probé. El resultado:  ¡fantástico!

Tal como prometía el artículo, logró sacar las manchas amarillentas de las axilas en las franelas. Esas mismas a las que remojé en jabón azul con agua fria, con agua caliente, que froté y froté sin cesar, que remojé y lavé con Ariel bajaespuma (recomendación de mi madre) sin demasiado éxito.

Y esta es la receta:

Mezclar una parte de lavaplatos líquido (el que yo tenía a la mano era marca Las Llaves) en 2 partes de peróxido de hidrógeno o agua oxigenada (si, esa misma que seguramente tienes en el baño).

lavaplatosAplicar sobre la mancha, frotar y poner en la lavadora con el resto de la ropa. Estos son los resultados:

franela manchada

Pude recuperar varias franelas que quedaron en perfecto estado luego del tratamiento. Se supone que tambien funciona sobre ropa de color sin dañarla, pero aún no lo he probado. Cuando lo haga prometo publicar resultados.

Añadiendo proteínas al arroz básico: arroz y huevo frito

23 Jul
huevos de tortugaen Mayto

Image via Wikipedia

1282142895375-P1040759Realmente los carbohidratos en general (arroz, pasta, papas, etc.) son bastante más fáciles de cocinar que las proteínas. El problema es que si solo sabemos cocinar con carbohidratos nos aburriremos bastante rápido. Entonces, a riesgo de meterme en un procedimiento un poco complicado para tan pocos posts, vamos con mi plato preferido cuando quiero comer algo sustancioso pero tengo pocos ingredientes, poco tiempo y poca paciencia: arroz con huevos fritos.

Para empezar, ya sabes cómo hacer el arroz blanco. Si no, revísalo aquí. Empieza primero por hacer el arroz antes de comenzar con la proteína. Una vez listo el arroz, comencemos.

Esto es lo que necesitarás:

  • Huevos. Tantos como quieras comer. Yo los freiría uno por uno para asegurarme que no se arruinen todos.
  • Una sartén con recubrimiento de teflón. Que no sea muy grande si vas a hacer sólo un huevo a la vez.
  • Una paleta o espumadera. Que no sea de metal, para no rayar tu sartén.
  • Aceite vegetal. Aunque algunos prefieren aceite de oliva, pienso que los huevos fritos en aceite de oliva saben espantosamente mal. Recomiendo aceite de maíz o de canola.
  • Sal al gusto.
  • Queso parmesano y mantequilla (TOTALMENTE OPCIONAL).

En primer lugar ten los huevos a la mano. No los dejes lejos de tu sitio de preparación. Mejor si están a temperatura ambiente. Así no se condensa agua en la cascara, ya que esto puede hacer que caiga agua en el aceite y salte. Ten el plato con arroz a la mano también.

Pon a calentar el sartén a fuego alto. Una vez que el sartén este bastante caliente agregas el aceite. Detengámonos un momento en este punto. ¿Qué tan caliente debe estar el sartén? Yo tengo una regla, muy personal. Lo suficiente como para que cuando colocas tu mano sobre el sartén a una distancia de 5 cms de la superficie (no te vayas a quemar) sientas el calor sin quemarte. Si mi mano no se siente caliente en esta prueba, dejo que caliente un poco más.

¿Cuánto aceite agregar? La cantidad de aceite debe ser lo suficiente para que cubra toda la superficie del huevo, pero que no flote en él. Y me dirán, bien, ¿pero cuanto es eso? Bueno, fíjense cuánto mide de alto la yema del huevo una vez frita. No mide más de dos centímetros. Entonces, no hace falta más que eso de aceite.

Bien, volvamos a las instrucciones. Una vez que tenemos el sartén caliente, agregamos el aceite. Ahora debemos esperar un poco a que caliente también el aceite. Me preguntarán, ¿pero por qué no agregar el aceite a la sartén fría y dejar que todo se caliente junto? Pues los estudios de Termodinámica que hice hace unos chorrocientos años no me han respondido eso aún (mala distribución del calor, ¿quizás?), pero definitivamente si dejas que todo se caliente junto, tendrás mas probabilidades de que el huevo se pegue a la sartén. Bien, el aceite esta calentándose. ¿Cuánto debo dejar que se caliente? Hay una manera de saber el punto de temperatura que es bastante simple. Fíjate bien en el aceite. Antes que se caliente bien verás que se forman unos remolinos muy sutiles en el aceite. Eso es porque aún no tiene una temperatura uniforme en toda la superficie. Hay algunos puntos más calientes y otros más fríos. Cuando esté bien caliente tomara una apariencia menos viscosa, más líquida si se puede decir. Cuando ya esté completamente caliente, no veras esos remolinos, el aceite se verá bastante líquido e incluso puede que una que otra burbujita pequeña en el fondo.

IMPORTANTE: No debemos dejar que el aceite eche humo. Si hay humo saliendo de tu sartén, de cualquier color, está demasiado caliente. Apaga inmediatamente el fuego, coloca el sartén lejos de éste y preferiblemente en sitio ventilado. Si esto te sucede, solo espera a que se enfríe completamente todo, bota el aceite y usa aceite nuevo. El aceite cuando humea puede ser tóxico, así que mejor usa el aceite nuevo.

JAMÁS AÑADAS AGUA AL ACEITE CALIENTE

Una vez que tengas el aceite bastante caliente, es tiempo de agregar el huevo. Para romper el huevo sin que queden cáscaras dentro se requiere destreza y práctica. No hay otra manera. Si lo prefieres, rompe el huevo sobre una taza y desde la taza agrega el huevo al aceite. Al romper el huevo sobre el aceite veras que comienza a burbujear rápidamente.

En este punto baja la llama a fuego medio/bajo y no toques el huevo con la espumadera. Déjalo que se cocine un poco a fuego medio y que sobretodo en la parte inferior este bien cocido. Si lo tratas de mover con la espumadera muy pronto, es muy probable que se pegue a la sartén porque estará aun un poco crudo.

¿Cuándo sacar el huevo? Esa es una decisión completamente individual. A mí en lo particular me gusta la yema un poco suave, entonces saco el huevo cuando la yema se comienza a cocinar, pero no está cocida del todo. En tus primeros intentos te recomiendo que dejes que todo se cocine bien, será más fácil

Cuando estés listo para sacar el huevo, es buena idea apagar la cocina completamente y de inmediato cuidadosamente meter la espumadera por debajo del huevo. Dale la vuelta por debajo al huevo con la espumadera para asegurarte que no está pegado en algún extremo. Levántalo, déjalo unos segundos sobre el sartén para que escurra un poco el aceite y luego con la espumadera colócalo en el plato y sobre el arroz. Agrega sal al gusto mientras esté aún caliente, un poco de mantequilla y al final un par de cucharadas de queso parmesano rallado.

Buen provecho.

Uno de mis básicos preferidos: arroz blanco

5 Jul

Bueno, ya me parece que es hora de comenzar. Y lo haremos con una receta de mi mamá que es bastante simple pero nunca falla, que es el arroz blanco.

Si vives en Venezuela intenta comprar un arroz blanco de grano medio, de buena calidad o tipo “A” con más de 95% de granos enteros. Como el de la marca Primor, que es mi favorito, aunque hay muchas otras marcas. Aléjate de los arroces vaporizados, saborizados, o exóticos como arroz salvaje, basmati, arroz para sushi, o arroz integral. Luego nos ocuparemos que otras variedades de arroz si así gustas.

Lo primero que debes saber es que si el arroz es de buena calidad, tipo “A” o de mínimo contenido de granos partidos, es que no es necesario lavarlo. No verás cáscaras o contaminación de otros granos en este arroz y como dice el empaque, hasta un 99% estará compuesto por granos enteros, que es lo que queremos.

Lo segundo que debes saber es la proporción. Debes usar SIEMPRE dos partes de líquido por cada parte de arroz. En este caso usaremos simplemente agua. Otros ingredientes a usar serán sal y aceite vegetal.

Lo primero que debes hacer es medir el arroz. Si es para una o dos personas, con una taza basta. Agrégalo a la olla pequeña. Ahora mide el agua. Recuerda, si usas una taza de arroz, serán dos tazas de agua que debes añadir a la olla. Añade el agua a la olla con el arroz.

Agrega sal al gusto. Este tema de la sal es muy personal, cada quien tiene su preferencia en cuanto a la sal. Mejor ir de a poco primero y si no te gustó, ir agregando más sal en el siguiente ensayo. Siempre puedes agregar más sal, pero es muy difícil solucionar un plato demasiado salado. Finalmente agrega (esto es opcional) un chorrito (aprox. Una cucharada) de aceite vegetal.

¿Listo? Ok, hora de poner el arroz al fuego. Coloca la olla sin tapar a fuego mediano y mantén la tapa en un sitio cercano, pero no tapes el arroz aún. Lo más importante a recordar en esta receta es que NUNCA, NUNCA, BAJO NINGUNA CIRCUNSTANCIA TE ALEJES DE LA OLLA QUE ESTA AL FUEGO. El error más común de los principiantes en la cocina es que se alejan de lo que está en el fuego, se distraen y el resultado es predecible: se quema la comida.

Bien, tienes la olla al fuego. El agua romperá en hervor y comenzará a salir una especie de espuma blanca con el hervor. No te preocupes, esto es normal. Importante: no batas, ni mezcles, ni metas la cucharilla en el arroz. Mantén la olla a fuego. Verás que el agua comienza a consumirse lentamente.

En un punto, aproximadamente entre 12 y 15 minutos después, el agua llegará hasta el nivel de la superficie del arroz y se formaran unos huequitos en el arroz. En este punto deberás llevar el fuego de la cocina al mínimo posible y tapar la olla inmediatamente. Así deberá permanecer el arroz por 5 minutos. No necesitas más, solo 5 minutos.

Transcurridos los 5 minutos, apaga el fuego completamente y deja reposar la olla otros 10 minutos más sobre la cocina apagada. Recuerda, en todo este proceso no deberás batir, mezclar ni meter la cuchara ni otro utensilio dentro de la olla con arroz. Pasados estos últimos 10 minutos el arroz está listo para ser servido. Al servir, puedes espolvorear un poco más de sal si sientes que te quedó desabrido y toma nota de cuanta sal le echaste, para que lo puedas ajustar la próxima vez.

Con este procedimiento el arroz quedará siempre perfecto, bien cocido pero no empegostado o apelotonado, no se pegará de la olla y tu estarás feliz de haber hecho un arroz blanco perfecto.

Buen apetito.

Comencemos por lo más básico: los utensilios que necesitarás

5 Jul

Hay algunas cosas muy básicas sin las cuales no podrás hacer absolutamente nada en la cocina. Y si jamás has cocinado nada en tu vida o tus intentos no han sido muy felices, es muy probable que no tengas los implementos básicos o tus implementos no sean los más apropiados.
La lista de utensilios de la cocina de cualquier cocinero aficionado es sumamente larga, pero espero que esta pequeña lista te ayude. Verifica lo que tienes en tus gabinetes y gavetas y si no lo tienes, pues debes empezar por comprarlos:

SARTÉN DE TEFLÓN. Una buena sartén con recubrimiento de teflón es indispensable. La sartén no debe ser demasiado grande, alrededor de 15 cms de diámetro es suficiente. Fíjate que sea un poco pesada. Si tienes varias opciones en la tienda, escoje una de las más pesadas. Las pesadas funcionan mejor por razones que expondré en otro post. Si la consigues con tapa, mucho mejor. El recubrimiento de teflón interior debe ser suave y opaco y el asa debe ser firme.

PALETA, ESPUMADERA Y CUCHARA PLÁSTICA O DE MADERA. Importante que no sean de metal para que no rayen tu sartén de teflón. En el caso de las cucharas, siempre es buena idea tener al menos 2 cucharas de madera a la mano.

OLLA GRANDE Y OLLA MEDIANA CON TAPA. Preferiblemente de acero inoxidable. La grande debe tener capacidad para por lo menos 2 litros de agua. Para la pequeña con medio litro a un litro de capacidad es suficiente.

CUCHILLOS. Uno mediano tipo “cuchillo de chef” y uno más pequeño para cortar y pelar. Invertir en un buen cuchillo es siempre una buena idea.

TABLA PARA PICAR. Preferiblemente plástica o de madera. Las plásticas tienen la ventaja que no absorben malos olores y son mas fáciles de limpiar que las de madera, pero cualquiera de las dos te puede servir.

OTROS UTENSILIOS. También te recomiendo adquirir un buen colador para pasta y un buen abrelatas.

¿Lo ves? esto es lo más básico, básico. A medida que vayas avanzando en tus experimentos en la cocina iremos añadiendo utensilios. ¡Buena suerte!

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